Para

Evelin

algo está empezando.

Hay momentos en la vida donde algo nuevo empieza a abrirse, casi sin avisar. Como cuando se abre el primer pétalo de una flor, o cuando el cielo cambia de color justo antes del amanecer.

Eso es lo que me pasa cuando pienso en ti.

Tal vez el destino no nos juntó antes por razones obvias, pero ya que estamos aquí, no me gustaría perder la oportunidad de empezar algo donde los dos seamos uno.

No vengo con mil recuerdos para mostrarte. No tengo fotos viejas, ni anécdotas que ya hayamos vivido. Pero tengo algo mucho más grande: las ganas reales de empezar a construirlas contigo.

Quiero ser el que te haga reír un martes cualquiera. El que te abrace cuando todo se sienta demasiado. El que esté, no porque le toque, sino porque escoja estar.

Esto no es un final ni una historia con páginas escritas. Es la primera línea.

Y me encantaría —si tú quieres— escribirla contigo.

Evelin,

¿quieres empezar esto conmigo?

(no hay que apurarse — piénsalo el tiempo que necesites)